La contribución a la Sosteniblidad que ofrece el transporte ferroviario que ofrece FGV en sus ámbitos de actuación, se refleja en múltiples aspectos económicos, sociales y medioambientales.

Desde el punto de vista económico, Metrovalencia y el TRAM propician la disminución de los costes económicos derivados de la congestión, una drástica reducción del consumo energético y de todos los costes generados por el tráfico privado: seguros, gastos de conservación e infrautilización del parque de automóviles, siniestralidad, vigilancia, polución, ruido, ocupación de espacios, etc.

Desde el punto de vista social, FGV contribuye a la integración de las diferentes poblaciones y ámbitos a los que sirve; mejora la calidad del transporte en su conjunto; por su elevada seguridad colabora a una menor accidentabilidad; realiza de una manera continuada actuaciones encaminadas a incrementar la accesibilidad de las personas de movilidad reducida por causas físicas o sensoriales; participa y promueve actividades culturales; etc. También en el ámbito interno, estableciendo mecanismos de participación y mejora.

Desde el punto de vista medioambiental, además del cuidado en la vertiente interna mediante un Sistema de Gestión Ambiental certificado, la presencia de FGV, disminuye las emisiones a la atmósfera, lo que reduce drásticamente la contaminación local; una parte sustancial de la energía consumida procede de fuentes renovables y tiene un consumo energético por viajero transportado muy inferior al de otros modos. Además, las infraestructuras y vehículos tienen una mayor duración y utilización que los otros modos de transporte.

FGV, contribuye a una movilidad sostenible, reduciendo la congestión, mediante una menor ocupación del espacio, facilitando la intermodalidad con otros medios no motorizados (a pie y bicicleta) con el vehículo privado mediante aparcamientos estratégicamente  situados en la proximidad de estaciones y con el transporte público a través de la integración modal espacial, técnica y tarifaria.